Ayer miércoles, comenzó en la Cámara en Lo Criminal de Caleta Olivia el juicio contra Jeremías Gorrindo, el hombre que a principios del año pasado hirió con un arma blanca a Agustín Ibazeta en el estacionamiento del supermercado La Anónima ubicado en la zona este de la ciudad.
Alberto Luciani, abogado de Gorrindo, dio una entrevista a Canal 2 de Caleta Olivia donde brindó detalles del juicio y explicó que, en realidad, el remisero actuó en legítima defensa como consecuencia de una agresión física previa que había sufrido ese día por parte de Ibazeta y por constantes amenazas de muerte lanzadas por este con anterioridad.
“La acusación que se le hace es una tentativa de homicidio y nosotros discutimos esa calificación. Sostenemos que hubo una legítima defensa. Él estaba trabajando ahí, la otra persona lo fue a agredir y las diferencias que hubieran tenido las tendrían que haber solucionado de otra manera”, dijo Luciani.
El letrado contó que la noche del 18 de febrero de 2025, alrededor de las 20:30, Gorrindo estaba trabajando como remisero en el supermercado cuando Ibazeta se acercó al vehículo y comenzó a agredirlo a golpes. Al estar con el cinturón de seguridad puesto, el remisero “no se podía defender adecuadamente” y la otra persona, además, no permitía que se bajara del auto. “Lo atacó cobardemente. Eso está acreditado. Hay un video que dice exactamente lo que estoy diciendo yo”, manifestó.
La situación, según Luciani, se habría desatado por “un ataque de celos de esta persona” porque cuando ocurrió el hecho, Ibazeta estaba en el supermercado con su novia, Gabriela Domínguez, expareja de Gorrindo. “Acá hay un problema sentimental. Anteriormente ya lo había amenazado de muerte por redes sociales y en la calle cuando lo cruzaba. Había circunstancias que hacían temer a mi cliente”, agregó el abogado.
Para justificar la utilización de un arma blanca ante la agresión de Ibazeta, Luciani señaló que Gorrindo lo tenía porque al trabajar como remisero está expuesto a robos o situaciones de violencia, sobre todo cuando debe cubrir el horario nocturno. “Pregúntenle a cualquier remisero que trabaja en el turno noche. La mayoría tiene algún elemento de defensa para no quedar totalmente desguarnecido frente a una agresión”, indicó.
Estaba previsto que alrededor de 20 testigos se presentaran a declarar entre ayer y hoy, y que los alegatos se lleven a cabo mañana viernes. El tribunal que juzga a Gorrindo por haberle asestado cuatro puñaladas a Ibazeta está integrado por los jueces Humberto Monelos, Mario Albarran y Juan Pablo Olivera. El único encargado de la parte acusatoria es el fiscal Carlos Rearte dado que no hay un abogado querellante en el juicio.
Foto: La Opinión Austral.
