Hoy, viernes 23 de octubre de 2026, se cumplen dos años de la desaparición de Nayelli Luján García Servín, la joven que desapareció luego de que su madre, Arsenia Servín, la dejara en un instituto donde tomaba clases de inglés. Nayelli nunca entró a ese lugar y desapareció de nuestra ciudad a bordo de una camioneta Ford Eco Sport color blanca que, se supo luego, era conducida por su entonces padrastro, Juan Ignacio Esteban Apaza.
La causa en el Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil N°1 de Pico Truncado no tuvo avances en el último tiempo. Los movimientos más importantes del expediente se dieron durante los días posteriores a la desaparición de Nayelli, pero las medidas tomadas no pudieron arrojaron luz sobre el caso de la adolescente que ahora cuenta con 17 años (cumplió el pasado 22 de julio).
Fuentes judiciales consultadas por HD Pico Truncado advirtieron que la causa “quedó estancada” porque, básicamente, Apaza y Nayelli nunca pudieron ser hallados. La Justicia local, en base a los primeros datos que se obtuvieron allá por octubre de 2024, efectúo los requerimientos correspondientes a organismos públicos provinciales y nacionales (policías, consulados) y empresas privadas (billeteras virtuales, telefonía celular) que pudieran colaborar con la causa. Ningún trámite arrojó resultados positivos. Incluso, existiría cierto hermetismo por parte de la familia a la hora de aportar nuevos datos al expediente, en caso de que los tuviera.
Según le confiaron a nuestro medio, “la madre no volvió a preguntar sobre la causa y el padre, que vive en Paraguay, directamente nunca se comunicó con el Juzgado”. Sin embargo, esta afirmación solo podría estar confirmada en el expediente al que, por ahora, nuestro medio no tuvo acceso. A ello se suma a la “capacidad” que tuvo Apaza para salir de Santa Cruz y atravesar todo el país sin ser detectado ni detenido. Esto se supone porque el 13 de noviembre de 2024, tres semanas después de ocurrida la desaparición, la camioneta Ford Eco Sport fue descubierta en un estacionamiento de Aguas Blancas, una ciudad limítrofe con la localidad boliviana de Bermejo.
Por aquel entonces, horas después de que apareciera la camioneta, salió a la luz un video donde se informaba que la Policía Departamental de Tarija había emprendido la búsqueda de un ciudadano argentino que habría ingresado a Bolivia con su hijastra. El coronel Ángel Morales, comandante de la institución, declaraba: “Aparentemente, la menor estaría, tal vez, embarazada, entonces por eso habría fugado del vecino país”.
Transcurridos 730 días desde la última vez que se vio a Nayelli en Pico Truncado, las alertas continúan activas en Argentina, Bolivia y Paraguay. El Ministerio de Seguridad de la Nación mantiene la orden de captura contra Apaza “por la posible comisión del delito de corrupción y sustracción o retención de una persona con la intención de menoscabar su integridad sexual”; y la recompensa por 5 millones de pesos por cualquier dato que ayude a dar con el paradero de Nayelli y su padrastro.

