Trabajadores municipales se pronunciaron contra un posible nuevo cambio de modalidad en la recolección de residuos domiciliarios en la ciudad, situación que afecta a la salud de quienes se encargan de estas labores, y denunciaron que los funcionarios actúan con autoritarismo y sin abrir los canales de diálogo.
A través de una publicación realizada en la red social Facebook, los trabajadores del Departamento Recolección de Residuos de la Municipalidad contaron que ayer miércoles se enteraron, por “un simple mensaje de texto y sin ninguna reunión”, que les impondrían nuevamente el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso.
Los ‘coleros’ explicaron que, anteriormente, habían acordado cumplir con sus funciones día por medio debido al alto índice de lesiones que padecen durante los recorridos. “Constantemente sufrimos mordeduras de perros, cortes con vidrios y pinchazos con agujas, además de afrontar el frío y la lluvia sin la indumentaria reglamentaria ni el equipamiento necesario”, denunciaron.
El grupo señaló que ellos no solamente se encargan de recoger la basura domiciliaria, sino que también deben recolectar residuos diferenciados, tierra, heces y animales muertos, y que toda esa sobrecarga de trabajo atenta contra el buen funcionamiento de los camiones, “que ya están en condiciones lamentables”, y “destruye el cuerpo de los trabajadores”.
Además, a esta situación le sumaron los sueldos congelados por parte de la gestión municipal, que abona mensualmente “un salario miserable de 1 millón de pesos, con un ítem de producción congelado en $60.000 desde hace más de dos años”, hecho que los obliga a tener “hasta dos trabajos extra para poder llegar a fin de mes”; y la falta de diálogo y actitudes autoritarias por parte de funcionarios a cargo del sector.
“Hemos solicitado repetidamente reuniones con el intendente Pablo Anabalón para buscar soluciones que mejoren el servicio y nuestras condiciones. Sin embargo, Marcos Barría (secretario de Medio Ambiente), Roberto Muñoz y David Flores actúan de manera autoritaria, imponiendo castigos y amenazas ante el primer reclamo, mientras buscan priorizar su imagen política a costa de nuestro lomo”, apuntaron los ‘coleros’.
El texto, difundido de manera anónima por temor a sufrir represalias, tiene como principal destinatario a los vecinos de Pico Truncado, a quienes los trabajadores les solicitan “su comprensión y su acompañamiento en este reclamo”. “No pedimos dinero regalado; pedimos condiciones dignas, descanso justo y herramientas adecuadas para realizar nuestro trabajo. A usted le importa que se junte la basura de su puerta; a nosotros, cumplir con esa tarea sin poner en riesgo nuestra salud ni nuestra dignidad”, agregaron.
